ASAJA Aragón ha solicitado al Gobierno de Aragón la adopción urgente de medidas excepcionales que permitan flexibilizar los requisitos de la Política Agrícola Común (PAC) para 2026, tras los graves efectos que las persistentes lluvias están provocando en el campo aragonés.
La organización agraria advierte de que las precipitaciones continuadas desde finales del otoño, intensificadas especialmente desde enero en Aragón, han impedido realizar labores agrícolas esenciales. Muchas explotaciones no han podido finalizar la cosecha de cultivos de verano ni acometer la siembra habitual de invierno en zonas de regadío, lo que compromete seriamente la planificación productiva.
Esta situación dificulta el cumplimiento de las obligaciones ligadas a las ayudas de la PAC, especialmente las relacionadas con las Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales (BCAM) de la Condicionalidad Reforzada y con determinados regímenes medioambientales como la rotación de cultivos con especies mejorantes, la siembra directa o los espacios de biodiversidad.

ASAJA Aragón alerta de que, si no se adoptan medidas de flexibilidad, numerosas explotaciones podrían sufrir importantes pérdidas económicas e incluso ver comprometida su continuidad. La organización emplaza al Ministerio a que conceda excepciones más allá de la misma, dado lo extraordinario de la situación y recuerda que la normativa europea contempla excepciones cuando las condiciones meteorológicas impiden cumplir los requisitos establecidos y solicita que se apliquen reducciones en los porcentajes obligatorios de rotación, ajustes en la presencia de leguminosas y flexibilización de determinadas prácticas ambientales, especialmente en parcelas afectadas por encharcamientos o daños en cultivos por exceso de humedad.
ASAJA Aragón insiste en la necesidad de que estas medidas se adopten con rapidez para aportar seguridad al sector y evitar un impacto económico mayor en un contexto ya marcado por elevados costes de producción e incertidumbre climática.

