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miércoles, 4 agosto, 2021

Tatoma cumple cincuenta años

Aprovechando esta efeméride, hablamos del pasado, presente y futuro de la empresa con Fernando Torres Aso, consejero Delegado del Grupo Tatoma.

-¿Qué supone para vosotros llegar a medio siglo de vida?

Realmente  son muchísimos años y es un motivo de una gran satisfacción el poder cumplir 50 años. Recordar a los que lideraron este proyecto y nos han dejado por edad o por otras circunstancias, que hoy estarían muy orgullosos del resultado. Las empresas que en la mayoría de los casos son creativas y exigen de una mejora continua, o lo haces por convicción, o ya se encarga la propia competencia de empujarte. Todo ello nos ayuda a  pasar el tiempo de una forma vertiginosa y cuando miras hacia atrás parece una aventura pasajera, pero hay que pasar los meses y los años, que en ocasiones  han resultado muy duros, con situaciones dramáticas, debido a las distintas crisis padecidas, pero  también hay  momentos de grandes alegrías,  como en cualquier otro tipo de empresa.

-La empresa se creó en 1971, pero tenemos que remontarnos mucho tiempo atrás para conocer sus orígenes como taller de forja. 

Realmente los fundadores que fueron Jose Luis Martí,  Santiago y Antonio Torres, salen de METOSA por un cambio accionarial, cuya empresa databa  de los bisabuelos y abuelos de Santiago y Antonio Torres, cuyo origen era una herrería en la Calle Mayor cuyos balcones de forja datan de los años 1871 y 1901.

¿Qué nos puede contar sobre los inicios? ¿Cómo fueron? 

Como muchos proyectos empresariales surgen por distintas motivaciones, en este caso debido a las circunstancias se forma una sociedad donde se aúnan la experiencia, el conocimiento del sector metalúrgico. Una situación de expansión industrial en España fantástica y básicamente una ilusión por el proyecto con un actitud muy positiva, que unido a un grupo de personas jóvenes con un mucho oficio  y una entrega total, debido a que creían en la propiedad y en el proyecto empresarial, permitió en pocos años  sentar unas bases sólidas  y una cultura empresarial para que pudiéremos seguir creciendo como empresa. En el año 1980 la plantilla era de 40 personas y en 1992 de 120 personas.

No fueron tiempos fáciles ni los problemas del día a día  sencillos de resolver, pero con un esfuerzo personal de todos los componentes de la empresa se fueron sorteando las distintas dificultades de todo tipo que iban surgiendo, basados fundamentalmente en una ilusión extraordinaria, una vocación enorme por lo que hacían y en una gran experiencia empresarial.

-En estos 50 años, ¿cuáles han sido los momentos más importantes para Tatoma?

En los primeros años la actividad de la empresa se basaba en el mercado ocasionado por el enorme crecimiento de España,  con una tasa del PIB del 6% o el 7% que permitió un buen desarrollo. Con la llegada de la crisis del petróleo, que en España se agudizó en los años 1979 y 1980, hay una caída del PIB de casi 6% con respecto a 1973, un incremento del paro del 11,6 % y unos intereses bancarios cercanos al 20%. La entrada en la Unión Económica Europea supuso una reconversión industrial brutal, determinó el cierre de numerosas empresas en general, con una falta de trabajo en las industrias. A las cuales  nosotros no fuimos ajenos, lo pasamos muy mal como muchísimas empresas en todos los sectores, muchas de las cuales desaparecieron, nosotros nos salvamos, afortunadamente.

La crisis económica de los años 1992/1993 fue más corta que la anterior, pero llevo las cifras del paro del 16 % al 24 % , con una recesión económica catastrófica para España, nos afectó gravemente lastrando nuestro crecimiento, pero a pesar de las graves dificultades  la pudimos superar.

La crisis económica mundial de 2008 cuyo origen está en USA por la falta de control o regulación por los Bancos Centrales, de las irregularidades en algunas líneas de negocios financieras, relacionados fundamentalmente con la financiación inmobiliaria, las hemos sorteado con mas serenidad, debido a la diversificación de nuestros productos y de nuestros mercados,  ayudados por la exportación. Sin olvidar evidentemente a la fortaleza que nos produce el Euro y  la gran estabilidad política  económica que genera la pertenencia de España a la Unión Europea.

Actualmente  sufrimos desde hace poco más de un año  la crisis del COVID que no tienen nada que ver con las crisis anteriores, cuyas consecuencias son imprevisibles para todos, que unida al cambio de paradigma que suponen las nuevas tecnologías, hemos evolucionado tecnológicamente más en 20 años, que en varios siglos, el cambio climático, los problemas ecológicos, la limitación de los recursos, etc. Nos obliga a ser muy prudentes y a revisar nuestra estrategia, para tratar por todos los medios de superar esta nueva crisis, sin graves consecuencias.

De las “crisis” o se sale fortalecidos o no se sale. Es el resumen de lo vivido hasta la fecha, la situación empresarial  actual son mutaciones fruto de cada crisis que nos ha llevado a una nueva línea de negocio.      

-Con el paso del tiempo, la empresa ha ido diversificando su actividad. Actualmente, ¿Cuáles son sus principales líneas de negocio?

Hoy nuestra empresa es una consecuencia de las crisis vividas. La diversificación de las tres líneas de negocio fundamentales que son: los montajes y los  servicios de mantenimiento mecánicos  para el tejido industrial de nuestro entorno desarrollados por SERVIMOSA, la fabricación de  contenedores u otros servicios para le mejora de la logística desarrollado por TTM, la fabricación de sistemas de mezclas para rumiantes fabricados por  INMOSA, conforman el Grupo TATOMA.

-Habéis conseguido un reconocimiento mundial gracias a vuestro trabajo continuado. Destaque las claves más importantes.

Bueno el exportar en distintos países y continentes es fruto de la evolución de nuestros productos, de la aportación de un equipo humano bien preparado e integrado en la cultura de la empresa, de la capacidad de adaptarse a las necesidades de nuestros clientes. Resaltando  la incorporación de las siguientes generaciones con vocación empresarial  y una buena  preparación.

-Supongo que es un orgullo exportar desde Monzón pedidos y productos a cualquier rincón del mundo. ¿Pensaba que llegarían tan lejos?

Una ilusión de los fundadores ha sido el llevar con orgullo el nombre de Monzón por todas partes, como lo han hecho y lo siguen haciendo muchísimas personas  en diversas actividades, deportivas, lúdicas, empresariales, etc., de nuestro entorno. La tierra de donde uno es oriundo tira mucho.

Cuando nace una pequeña empresa sus fundadores sueñan con pagar cada mes y mejorar sus medios de trabajo cada día y poco más, nadie conoce  a donde le llevara su aventura empresarial a lo largo del tiempo ni la vida que tendrá el proyecto, lo importante es desarrollarse paulatinamente en función de la demanda del mercado.  

-¿Con cuántos trabajadores cuentan actualmente en sus diferentes centros de trabajo?  

Actualmente entre todas las empresas en personal directo somos  240 personas de las cuales alrededor del 20 % son universitarios.

-¿Están teniendo dificultades para encontrar personal cualificado en la zona?

Por tradición o cultura nuestra empresa desde sus  orígenes se han basado en personas con una gran profesionalidad y una solida formación en las distintas especialidades mecánicas, pero cada vez es más difícil encontrar personal con este tipo de formación. Es una constante en el sector metalúrgico y en otros sectores, hay que potenciar la formación profesional.  

-¿Se han planteado expandirse fuera de Monzón o es innegociable seguir creciendo desde aquí?

Los mercados están cambiando y la globalización ha venido para quedarse, hay un cambio drástico en los centros de poder económicos y los países llamados emergentes son ya una realidad con un peso en la economía muy determinante. Los costes de transportes pueden limitar la capacidad de competir en según qué mercados, nosotros no somos ajenos a ellos. De momento seguimos pensando en seguir creciendo  en Monzón.

-¿Les ha afectado en mayor o menor medida la pandemia provocada por el Coronavirus?

Es evidente que a muchas empresas les ha afectado el COVID y  algunas drásticamente, nosotros hasta la fecha la hemos sorteado sin grandes dificultades.  

-¿Cuáles son las líneas de trabajo de cara al futuro a medio y largo plazo?

La estrategia actual es mejorar en cada línea de negocio sus productos, ampliar los mercados diversificando, mejorar los procesos de trabajo, fortalecer la formación de toda la plantilla y adaptarnos lo mejor posible a todos los cambios que estamos viviendo en este momento.

Actualmente la continuidad de la empresa que con los cambios generacionales ha sido una constante, puesto que estamos en la segunda y tercera generación, trabajamos para fortalecer la profesionalización de los cuadros de dirección, la integración de los cuadros intermedios y de todo el personal, no perder los valores ni la cultura de la empresa,  lo cual es fundamental para la continuidad de una sociedad como la nuestra.

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