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domingo, 29 enero, 2023

“Quiero llegar a mis lectores para hablarles de salud mental de la mano de mis personajes y sus historias”

Julia Cambra Almerge, natural de Alcolea de Cinca es médico psiquiatra y psicoterapeuta con más de nueve años de experiencia. Desde pequeña tenía claro que lo suyo también era escribir, por ello nunca dejó de hacerlo. Perdió la vergüenza a que otras personas lean lo que uno plasma sobre el papel y probó suerte en algunos concursos literarios de relato corto y microrrelatos.

Al final la suerte caía en su casilla de salida y conseguía que dos de sus textos de ficción fueran seleccionados y al final vieran la luz con los nombres “Siempre tuya” e “Historias en papel”.

El año 2020, el año de la pandemia, Julia finalizaba su máster en Psicoterapia Perspectiva Integradora  por Universidad de Alcalá. Lo hacía con un trabajo de final que aunaba sus dos facetas: la de psiquiatra y escritora. De ahí nació su ópera prima, su primera novela corta, “La imperfecta casualidad que provocó el cambio perfecto”.

Una primera novela con las palabras casualidad y cambio. ¿Cuánto tiene este trabajo de casualidad y de cambio para Julia Cambra?

El título no está elegido al azar y tiene varias lecturas. He pasado muchos años escribiendo “para mí” y aunque he participado en algunos concursos literarios donde he podido compartir mis textos, guardo cientos de ellos que nadie ha leído y probablemente nunca salgan a la luz. En el máster de Psicoterapia Integradora que finalicé en el año 2020 se hizo mucho hincapié en el cuidado del terapeuta, teníamos grupos especiales en los que compartir nuestras dificultades con los pacientes, no sólo técnicas, sino también personales. Esto me hizo crecer como persona y sentí que se produjo un cambio importante en mí. Al proponernos un trabajo final con el objetivo de plasmar los conocimientos adquiridos en los tres años de formación, pero al mismo tiempo animarnos a que fuera algo original y creativo, mi mente decidió que ese trabajo sería mi forma de aunar mis facetas: la de psiquiatra y la de escritora. Así, de casualidad, pues nunca imaginé que mi primera novela corta se escribiría como trabajo de fin de máster, nacía “La imperfecta casualidad que provocó el cambio perfecto”. Los personajes de la historia cambiaban a medida que avanzaban los capítulos, y yo lo hacía al mismo tiempo al redactarlos.

En la novela se habla de salud mental, de cambio, de autoexigencia, de la mano de su protagonista, Rodrigo, que a pesar de tener una vida perfecta no es feliz. ¿Es algo común en la actualidad? ¿y qué papel juega la terapia para intentar lograr el cambio?

A diario nos vemos bombardeados por la prensa y sobre todo en redes sociales, con aparentes vidas perfectas de famosos e influencers. Vacaciones en lugares idílicos, coches de alta gama, ropa cara, escasas horas de trabajo y altamente remuneradas, parejas perfectas que nunca discuten, cuerpos “ideales” que nos venden como únicamente por genética cuando llevan kilos de retoque fotográfico… En resumen, idealizamos la vida de otras personas y a menudo nos ponemos como expectativa de futuro esa imagen idealizada, y al no alcanzarla nunca, nos frustramos y eso nos hace infelices. Es habitual que siempre “queramos más y más”, mejoría laboral, en la pareja, en nuestro tren de vida… y nos olvidamos de lo verdaderamente importante, de lo que nos aleja esta sociedad “cercana” en lo digital pero distanciada en lo físico: las relaciones entre humanos. De esto habla la historia a través de sus personajes.

La terapia ayuda a las personas que identifican que no se sienten bien “aunque todo en la vida les vaya sobre ruedas” a averiguar de dónde nace ese malestar y qué cambios tendrían que hacer para sentirse mejor. Cambios que pueden ser externos (dejar una pareja, cambiar de trabajo, empezar a hacer deporte…) pero que generalmente deberán ser internos, siendo estos últimos los que harán que la persona se sienta bien a más largo plazo.

Poco a poco el tema de la salud mental, sobre todo su cuidado, está saliendo más a la luz gracias a canales como las redes sociales en las que estás también presente y libros como éste. ¿Cómo ha sido este vuelco y qué podemos aprender?

Venimos de una época con una educación y crianza que descuidaba la parte emocional. Se decía que “llorar era de débiles” y generaciones enteras hemos vivido creyendo que esto era así. En consulta veo a diario personas que llegan con episodios depresivos o de ansiedad muy graves y duraderos porque sentían que sí pedían ayuda profesional, “eran unos flojos y que todo el mundo tenía rachas malas que debían pasar solos”. Afortunadamente esto ha cambiado, con la evidencia científica en la base, los profesionales de la salud mental llevamos años hablando de lo dañino que es vivir así. Las redes sociales han supuesto un escaparate perfecto para llegar a todo el mundo.

En mi caso, que vengo de un pueblo de Huesca, sé lo que es tener que desplazarse muchos kilómetros para acudir a un especialista y conozco de primera mano las dificultades de acceso a determinadas informaciones y apoyos. Por ello, creo que internet es una herramienta buenísima para llegar a personas de todo el mundo y que debe aprovecharse desde el campo de la salud mental. Con este libro pretendo llegar a personas que no usan redes sociales, a la población general, para hablarles de salud mental de una forma alejada a la divulgación y a la teoría, a través de la identificación con los personajes.

Ahora empezará un periplo de presentaciones, de ruedas de prensa… ¿Se prevé una puesta de largo en tu tierra?

Sin duda. Las personas que me han conocido desde que salí a estudiar a Zaragoza con diecisiete años y tras mi mudanza a Madrid para formarme como especialista en psiquiatría, saben que siempre presumo de mi origen altoaragonés. Aunque la ambientación del libro es en una zona muy distinta a la que me crie, los personajes y las tramas podrían darse en un pueblo como el mío. Rodrigo va de una ciudad a una zona rural, donde se produce un cierto “choque” de realidades, y esto resulta enriquecedor para todos.

Estoy deseando “llevar a casa” esta obra y poder presentarla a la gente que me quiere y apoya desde siempre en este sueño de ser escritora además de psiquiatra.

Aprovechando esta entrevista y viendo nuestro día a día, que a veces es una metamorfosis constante… Julia, ¿cómo podemos combatir ese miedo al cambio? ¿Y cómo podemos querernos así de imperfectos?

El miedo al cambio es algo natural y humano. Nuestro cerebro trabaja mejor con rutinas y hábitos, así gasta menos energía. Por tanto, todo lo que sea salirse de ahí, nos puede producir miedo, ansiedad o inseguridad. El primer paso para combatir ese miedo al cambio es precisamente conocer que es normal, pero que no tiene por qué ser un impedimento. Si alguien está convencido de que debe cambiar de pareja, de trabajo, o dejar de fumar o de beber, o empezar a practicar algún deporte, tendrá que empezar a actuar tolerando ese temor que puede ser normal en fases iniciales. Y como siempre digo en mi perfil profesional de Instagram (@julia.psiquiatra) donde divulgo sobre salud mental: si la persona ve que es incapaz de hacerlo, o que el miedo o la ansiedad le limita, debe pedir ayuda profesional que le acompañe en ese proceso.

En cuanto a querernos así de imperfectos, es complicado por el bombardeo de “perfección” que mencionaba antes. Nos han hecho creer que debemos ser de determinada manera, según un patrón, y que así seremos exitosos, aceptados y queridos por la sociedad. Nada más lejos de la realidad. El ser humano es imperfecto por definición: comete errores, se equivoca, … debemos asumir que esto es así y una vez me haya convencido de esto, seré más tolerante y compasivo conmigo mismo, huyendo de los “debería ser” y pensando más en “cómo quiero ser”. Yo soy imperfecta, y gracias a eso, soy muy feliz.

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