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Monzón
miércoles, 1 febrero, 2023

La iglesia románica de San Juan de Monzón por Joaquín Sanz Ledesma

En la falda de nuestro castillo, mirando al mediodía, encontramos los restos de la primitiva iglesia de San Juan. Relato aquí su breve historia.

1.- La conquista de Monzón.

Cuenta Zurita que el rey don Sancho Ramírez puso cerco a Monzón en el año 1089 con aguerrida hueste y aunque el lugar era de naturaleza y sitio muy fuerte y el castillo estaba muy enriscado y fortalecido, y los moros obstinados en defenderle (1) triunfaron los cristianos. Un domingo de aquel año, las tropas del rey de Aragón penetraron en la fortaleza (2).

En agradecimiento a la victoria contra los musulmanes, Sancho Ramírez mandó levantar, junto al castillo, un templo con capilla real dedicado a San Juan.

En el Archivo de la Real Academia de la Historia de Madrid aparece un documento que nos habla de la citada iglesia “…et illos quos retinoo ad opus Santi Iohannis de Montson qui est mea capella…” (…”y de los que me reservo para las obras de San Juan de Monzón, donde está mi capilla”).

El dinero que se reservaba el rey Sancho Ramírez para la citada construcción era una parte de los diezmos, primicias, oblaciones y defunciones que hubieren o sucediesen en Monzón.

Al parecer,  el edificio fue edificado a expensas de la donación hecha al monasterio de San Juan de la Peña, que Ramiro el Monge cedió al obispo Gaufrido de Roda y a los capitulares de San Vicente, por carta firmada en Jaca, en noviembre de 1135 (3).

La fecha de construcción la podemos datar de finales del siglo XI y principios del XII.

2.- ¿Por qué se bautizará con el nombre de San Juan?

Porque fue este día cuando se conquista definitivamente la villa y el castillo a los musulmanes (4). En agradecimiento al santo, Sancho Ramírez funda en esta iglesia su Capilla Real.

La edificación de la citada Capilla debió realizarse con rapidez porque al morir Sancho Ramírez en 1094, su hijo Pedro I, que le sucedió en el trono, manda se celebren misas y sufragios en diversas catedrales, monasterios y también en “…las capillas reales de Montearagón, Monzón y Alquézar” (5)

La loca de la casa hace una reproducción. El rey Sancho Ramírez y su hijo Pedro realizan pomposamente la entrada en la iglesia. Tras ellos, una cohorte de ricos-hombres y dignatarios eclesiásticos esperan ansiosos a sus majestades. Los súbditos con gran regocijo les vitorean. Las campanas tocan sin cesar. Ya dentro del edificio, hincados de rodillas, reciben la bendición                                                                y  toman asiento en sencillos tronos. Se inaugura el templo y la capilla ¡Qué día tan memorable para la historia de Monzón! ¡Qué magnífica Capilla Real! Terminada la ceremonia, Sancho Ramírez recompensa a los primeros pobladores cristianos de la villa con la infanzonía.

Volvamos a la realidad; lo que observamos son las ruinas de lo que fue un magnífico y real templo cristiano. Toda la escena ha sido un emotivo espejismo.

3.- Desaparición

A partir del siglo XII, cuando el Valle del Ebro quedó libre del dominio musulmán, el camino del Somport perdió importancia como ruta jacobea. Los catalanes y gentes de otras procedencias emplearan la ruta de las tierras llanas para llegar a Santiago. Fue el llamado “camí de Sant Jaume”. En la tierra llana se situaba la iglesia de San Juan de Monzón. No es extraño que durante una excavación arqueológica apareciese una concha “vieira”. Nos hace suponer que alguien (peregrino o particular), que realizaba el camino de Santiago, la donó o murió en este convento.

La iglesia dependió de la Orden de Temple y tras su extinción, pasó a manos de los sanjuanistas.

Entre los siglos XI y XVI el templo cumplió su misión eclesiástica y así lo atestiguan los enterramientos de inhumación, material cerámico y metálico descubiertos.

De esta manera nos describe don Vicente Pilzano las causas del abandono  de la iglesia: “…así hubo  al mismo tiempo  dos iglesias de San Juan en Monzón, a saber una dentro del Castillo, y fuere la del Temple, y otra en la cuesta contigua a el mismo Castillo. Yo me persuado que si hubo dos, ambas fueron de los templarios,…habiendo conservado la otra, el título de S. Juan con Prior y parroquianos; pues consta que a estos en el año 1408, se les mandó trasladar dicha iglesia con todos sus drechos  atentos a que su alta situación hacía muy penosa la subida, y efectivamente se trasladó á el peaje donde oy se ve la iglesia Parroquial  de San Juan en el Mercado. Aun se conservan vestigios de la expresada antigua Iglesia en la falda del castillo, conjeturándose por cementerio cuya heredad mas abajo, llamada aun oy el fosalet de Vilanova” (6).

Pilzano indica el año 1408 cuando se cierra ese templo. A partir de entonces sufrirá constantes alteraciones y destrucciones de su cubierta y muros.

Durante la guerra de Secesión de 1640 hubo en el castillo un fuerte asedio por las tropas franco-catalanas. Según relata fray Ginto (7) la iglesia de San Juan “fue destruida hasta los cimientos…”.

En el siglo XVIII la fortaleza se convierte en cuartel militar y se realizan importantes obras de ingeniería que afectarán, todavía más, a este inmueble.

En 1808 estalla la guerra de la Independencia y el castillo sufrirá la llamada “guerra de minas y contraminas” en sus muros exteriores del mediodía y, este edificio, terminará sepultado por los escombros.

4.- Características.

La iglesia de San Juan era de estilo Románico. Constaba de una alargada planta rectangular de una sola nave con semicírculo absidial cara al este. Suponemos que sus muros serían de buena sillería y su interior se cerraba con bóveda de cañón. En los muros exteriores se adosaban contrafuertes para contrarrestar el empuje. Debió tener espadaña.

5.- El presente y futuro del yacimiento arqueológico denominado “Iglesia Románica de San Juan”

Creemos que merece la pena poner en valor ese yacimiento arqueológico actualmente abandonado. Se crearía un valor cultural añadido al castillo de Monzón. Pensemos que esta iglesia fue, junto con Santa María, la más antigua de nuestra ciudad. Además de su valor cultural, subyace una rica historia que debemos rememorar.

Para dar vida a ese yacimiento debería realizarse una serie de actuaciones y seguir las líneas generales que marcó el arqueólogo José Delgado. Están publicadas en la revista “CUADERNOS” en sus números 30 y 31.

-Concluyo. Me congratulo, como monzonero, descendiente por vía materna de la “casa Campos y Viñas”, de tener un castillo con tanta historia, pero me entristece ver y mostrar a visitantes, los restos de una iglesia románica en total abandono. Deberíamos mirarnos introspectivamente cuando recorremos exteriormente la fortaleza. Recuerdo la famosa frase de Napoleón al conocer la derrota de Bailén “Tengo una mancha en el traje” y, esta mancha, la traslado a las bandas que exhiben nuestros ediles responsables de la desidia que sufre el yacimiento de la iglesia románica de San Juan.

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(1) Anales de la Corona de Aragón.

(2) José María Cuadrado. Recuerdos.

(3) La Crónica de San Juan de la Peña capítulo XVII dice: “ en el año de MLXXXIX, en el día de Sant Johan Baptista, prendio el dicto Rey con su fillo Don Pedro, Monçon”

(4) José Fiter e Inglés. Aragón Histórico, Pintoresco y Monumental. Huesca.

(5) María Teresa Oliveros de Castro.  Carta del rey Sancho Ramírez a Monzón. Año    Zaragoza 1969

(6) Pedro Vicente Pilzano y Ezquerra.  Colección de noticias antiguas de la muy Noble, Antigua, Ilustre y Leal villa de Monzón. 1781 CEHIMO 1987

(7) J. Ginto. Divina y Humana Milicia (año 1653).

Porfirio Sanz. Estrategia de poder y guerra de frontera. Aragón en la guerra Secesión catalana (1640-1652). TOLOUS CEHIMO nº 10 pp.10

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