12.2 C
Monzón
jueves, 28 octubre, 2021

«El recibo de la luz va a seguir registrando récords históricos durante los próximos meses»

La subida del precio de la factura eléctrica ha supuesto un grave impacto en nuestra sociedad. La preocupación por su incremento es patente, tanto en particulares como para las empresas. Desgranamos la situación actual y el camino hacía el que nos dirigimos con Jorge Arenillas, experto en la materia y gran conocedor del mercado a nivel mundial. Este montisonense de 35 años ha trabajado en Red Eléctrica de España, Cepsa o Acciona. Actualmente forma parte de Sonnedix, productor solar independiente, perteneciente mayoritariamente a la empresa financiera J.P. Morgan.

Durante los últimos meses el recibo de la luz es coprotagonista de los informativos junto a la pandemia, repartiéndose los titulares. En el caso del suministro eléctrico se están alcanzando picos históricos y eso que todavía no hemos llegado al invierno, donde todo hace indicar si nada lo remedía que la situación pueda llegar a volverse insostenible. “El precio está aumentando en todos los lugares, pero en Europa especialmente debido a su gran dependencia de recursos energéticos. La energía eléctrica no se puede almacenar en cantidades relevantes, cuando se genera se tiene que consumir, y eso lo hace todo tremendamente complicado”, explica Jorge Arenillas, que aclara que no está siendo solamente un problema de oferta y demanda.

Una de las principales razones de dicho incremento, viene de la mano del gas natural, necesario para generar energía en las centrales de ciclo combinado, a las cuales hay que recurrir cuando el resto de opciones (fotovoltaica, eólica, hidráulicas, nucleares…) no cubren la demanda. “Es un mercado marginalista, por lo que todos los productores venden al precio de la energía más cara, en este caso el que marcan las centrales que utilizan gas -cuyo precio se ha multiplicado por tres desde comienzos del año-. Eso supone que aquellos países que necesitan este tipo de centrales para cubrir la demanda, lo estén pasando realmente mal. Por ejemplo, en Italia todavía están en una situación peor que la que atraviesa España”, señala. Según Jorge, hasta pasado el invierno –marzo- la situación no parece que vaya a mejorar en cuanto a precios se refiere. “El recibo de la luz va a seguir registrando récords históricos durante los próximos meses”.

Los productores de gas a nivel mundial son pocos, a España el suministro le llega por tres vías diferentes: a través de los gaseoductos que atraviesan los Pirineos procedentes de Rusia y Noruega principalmente, desde Argelia y Marruecos, o a través de buques que lo transportan en forma de gas licuado. “Las reservas de gas están considerablemente más bajas que en las mismas fechas de otros años y los problemas geopolíticos de algunas zonas lo están complicando todo, como el conflicto del Magreb. Adicionalmente, Rusia está priorizando la carga de sus propias reservas a la exportación hacia Europa y por si faltara algo más en la ecuación, Así está comprando buques de GNL en grandes cantidades, por lo que el producto no para de encarecerse. La cosa pinta mal ahora mismo”, se lamenta.

¿Coste de oportunidad o especulación?
Al margen de esta subida de precios que llega ligada al gas y también al precio de las emisiones de CO2, en el horizonte aparecen otras dificultades relacionadas con la energía hidráulica; es aquí donde España tiene un problema según nuestro protagonista. “Habría que buscar una solución a medio plazo para las centrales hidroeléctricas. La clave está en el agua, más que en un cambio de la propia estructura del mercado. Las infraestructuras hidráulicas se construyeron hace más de medio siglo y las concesiones de muchas centrales a las grandes empresas energéticas del país, -que en algunos casos han sido duramente criticadas por su larga extensión-, cerca de acabar. El peso de la energía hidráulica en España es muy relevante y puede ser un mecanismo de mitigación de precios en ciertos momentos de máximo estrés. Desde mi punto de vista, una vez estas concesiones vayan finalizando, se debería apostar por recuperarlas y quizás volver a licitarlas, pero en unas condiciones favorables para el interés común, reduciendo el periodo de concesión, priorinzando siempre el uso de agua para riego y abastecimiento en época de sequía», comenta.

Según él la solución de cara al futuro pasa por apostar por las renovables, un proceso que será duro y costoso en el tiempo, pero que nos permitirá abaratar costes y depender menos de otros países. “Las placas solares van a ser parte de nuestro paisaje en los próximos años. Una vez pagada la inversión es una energía relativamente barata. En España estamos bastante adelantados, somos pioneros y además contamos con importantes recursos naturales. Cuando haya suficiente volumen, el precio bajará… pero para eso todavía falta un tiempo, hay que ser pacientes”. También destaca que con este cambio de tendencia el número de empresas energéticas que han entrado en el mercado ha aumentado y eso es positivo. “La mayor parte del pastel lo siguen teniendo aquellos con mayor capacidad financiera, pero al menos está cambiando la foto que hemos tenido hasta el momento con la llegada de nuevos inversores”.

Peajes y cargos en la factura
La cuantía que pagamos en la factura de la luz está compuesta por numerosos componentes: una serie de costes fijos que van destinados por ejemplo al mantenimiento de las redes de transporte y distribución; en cambio otros son peajes del pasado que seguimos pagando hoy en día. “Ciertas decisiones políticas del pasado han llevado a que se incluyan ciertos cargos en las facturas que pagamos hoy en día. En lugar de subir impuestos, que es impopular, lo han camuflado en la factura eléctrica en pequeñas cantidades a pagar a largo plazo”. Las últimas decisiones provocadas por el alto precio de la luz, han obligado al Gobierno a reducir de manera temporal parte de esos peajes, además de reducir el IVA del 21 al 10%. “Qué nadie crea que esto es gratis. No se ha especificado claramente como se va a subsanar esta situación, pero estoy convencido de que esto repercutirá en el futuro de una u otra forma. Los altos precios están siendo insostenibles para muchas familias, especialmente aquellas más vulnerables, pero también para empresas que han sobrevivido a la pandemia a duras penas y que ahora pueden recibir un golpe mortal”, señala sobre el momento actual provocado por el encarecimiento de la luz en nuestro país.

Regreso a los orígenes
A sus 35 años, Jorge acumula una importante experiencia a sus espaldas. Ha viajado por medio mundo y se ha introducido de lleno en el negocio energético, un mercado que pocos conocen tan bien como él. Actualmente trabaja para la empresa Sonnedix, donde es vicepresidente de Gestión de Energía. La pandemia aceleró la instauración del teletrabajo y eso le ha permitido regresar a su Monzón natal, donde vuelve casi dos décadas después. Además, lo hace acompañado por su familia, su mujer Nerea y sus dos hijos. Regresa a los orígenes, donde todavía lo conocen como el hijo de Carlos Arenillas –fallecido en 2016- y Conchi Gay, jubilada recientemente tras varias décadas en la oficina del BBVA de Monzón, ambas personas muy queridas en la población.

“Se nos presentó la oportunidad y después de darle muchas vueltas decidimos dejar Madrid para comenzar una nueva etapa aquí. La empresa me ha dado muchas facilidades para dar este paso. Cada dos semanas aproximadamente regreso a la capital para acudir a nuestras oficinas y el resto del tiempo realizo mi labor desde aquí”, recalca. El teléfono, el correo electrónico y las videollamadas le permiten seguir en tiempo real la evolución de un mercado energético que conoce como la palma de su mano. Un trabajo que compatibiliza con su formación, en este caso su empresa le ha dado la posibilidad de realizar un Executive MBA (Máster Ejecutivo en Administración de Empresas) en la prestigiosa IESE Business School. “Los próximos 18 meses van a ser duros, pero la oportunidad que me han brindado era irrechazable y estoy seguro de que el esfuerzo merecerá la pena”. Mientras tanto su mujer ya ha emprendido en Monzón un nuevo proyecto laboral relacionado con los Recursos Humanos, en los cuales está especializada.

Las becas le abrieron el camino
A pesar de que en todo momento hablemos de Jorge Arenillas como un experto en el apartado energético y concretamente en las renovables, no podemos obviar que es Ingeniero Industrial, carrera universitaria que realizó en Zaragoza y que culminó en Estados Unidos –Rhode Island- gracias a una beca de Bancaja. Allí tras terminar sus estudios, trabajó unos meses para esta universidad americana, mientras ganaba tiempo para decidir hacia dónde encaminar sus pasos. “No tenía plan B. Eran años en los que estábamos en plena crisis y no sabía muy bien qué hacer. En ese momento me seleccionan para optar a una beca de “La Caixa” y tras ser elegido regresé a España donde cursé un Máster sobre energías renovables». Sus extraordinarias calificaciones académicas, su formación cada vez más completa y la obtención de unas becas de reconocido prestigio, le abrieron las puertas a sus primeros trabajos. Comenzó en Red Eléctrica de España (REE), allí fue conociendo el área de mercados y operaciones donde cada día se garantiza la seguridad de suministro a través de una serie de mercados convocados por la propia REE. “Tras un tiempo, me ofrecieron quedarme en un puesto que consideré demasiado técnico y decidí no tomar el camino fácil y buscar otras vías”, rememora.

De allí pasó a formar parte de Cepsa y después llegaría su incorporación a Acciona, una empresa española de promoción y gestión de infraestructuras y energías renovables con presencia en los cinco continentes. “Viajaba constantemente, recorrí medio mundo y aprendí muchísimo sobre el mercado y cómo funciona a nivel internacional. Este es un sector endogámico, cuya entrada es muy complicada, pero que una vez dentro nos conocemos todos”. Aquí su cometido era asegurar la venta de energía a largo plazo (10/15 años) para conseguir desarrollar proyectos renovables y para ello negociaba con grandes compañías como por ejemplo Google en Chile -con quién cerró su primer acuerdo de venta de energía-.

El último cambio laboral se produjo en 2019 cuando Sonnedix se interesó en él, un potente grupo que cuenta con el respaldo de J.P. Morgan, una de las empresas financieras con más prestigio a nivel mundial. “En dos años hemos multiplicado por cuatro el personal en la sede de Madrid, lo que habla del crecimiento que estamos experimentando”. Este cambio empresarial le ha permitido regresar a Monzón, allí volvió temporalmente con la irrupción de la pandemia, instalándose con su familia meses después de forma definitiva. “Pusimos los aspectos negativos y los positivos en la balanza y aquí que nos vinimos. La verdad es que con el AVE ir a Madrid es relativamente cómodo y con las facilidades que me dan en Sonnedix puedo conciliar bien mi vida personal y laboral, la cual no es nada sencilla”, concluye. En definitiva, podríamos decir que una parte del inmenso mercado energético mundial, cuenta con una pieza de su rompecabezas en Monzón.

Otras noticias